El miedo es un elemento que se hace presente en cada momento de la historia y el desarrollo humano, es una sensación que se convierte en cotidiana, como es vivir en un barrio con presencia de grupos al margen de la ley, estar sometido a condiciones indeseadas, pero aceptadas en la sociedad, como lo fue en la edad media el papel de los señores feudales, quienes eran ley y norma, dominaban a todas las personas que llegaban a su terreno, recibían un trato denigrante, pero esa era la realidad, hoy como vemos en la imagen los miedos cambian, el miedo a perder la casa, quedare sin empleo, ser un rechazado, son cosas que golpean al individuo ¿Sera que si la humanidad existe en unos quinientos años estarán aprendiendo sobre las realidades antropológicas y sociológicas de nuestra cotidianidad? señalando nuestros miedos, viéndonos como personas que superan las adversidades, juzgando nuestro atraso cultural. Los tiempos cambian, pero los miedo siguen presentes, acaso alguien que vea la imagen del ángel san Miguel sea capaz de ponerse en el sitio del demonio, el miedo nos lleva a la cercanía del ángel, a la aceptación del poder y el dominio que ejerce sobre nuestras vidas las figuras de poder, sin importar su naturaleza.
"El peligro del pasado era que los hombres fueran esclavos. Pero el peligro del futuro es que los hombres se conviertan en robots" Erich Fromm
martes, 17 de junio de 2014
Relación entre el miedo, diferencias sociales y la situación de la mujer en la edad media
DIFERENCIAS
SOCIALES
Ha habido fricción por muchos años entre las
clases sociales debido a la discriminación entre ellas. Esta fricción es
notable diariamente en los complejos que demuestran las personas de las clases
baja, media y alta. Si una persona de clase baja se llegara a sentar a lado de
un personal de clase alta en una recepción, la persona le diría a su miembro de
familia "Camina nos movemos que ahora se nos sentó la plebe aquí". La
persona de clase baja no se da cuenta de que esto pasa. Se sabe que una persona
de clase baja no tiene apropiada educación pero también merecen respeto.
MIEDO
Los
sistemas de control social son muy variados: familia, escuela, medios de
comunicación y cumplen su labor de que el individuo acepte los valores
dominantes de manera muy sutil, tanto que en ocasiones ni nos percatamos de
ello. . La escuela surgió a partir del siglo XIX ya que se necesita una
culturización mínima de las masas debido a las necesidades de la cultura
industrial, en la escuela se enseña valores, principios de obediencia, la
religión oficial. La lengua y la patria se enseñan por medio de grandes
batallas y héroes históricos. La escuela no fue una conquista de las masas o
del pueblo si no que fue impuesta por las élites, lo que nos dice mucho de su verdadera
finalidad.
SITUACIÓN DE
LA MUJER EN EL MEDIEVO.
La
posición de la mujer en la Edad Media es diversificada y difícil de reducir a
común denominador que la posición del judío. Su condición varía, en efecto,
según el estamento social a que pertenezca; también intervienen momentos
nacionales y temporales en la determinación de su situación. Pero a fines de la
Edad Media se ha llegado ya generalmente a colocarla en un estadio que seguirá
vigente en las sociedades cerradas de principios de la Edad Moderna: la mujer
no tiene ni voz ni voto. Debe estar callada en la iglesia, a tenor de una
sentencia de San Pablo citada hasta el desgaste. El derecho es derecho de los
varones. Sólo los hombres tienen voz en la familia, en la sociedad, en el
Estado. Ha pasado la época en que la mujer pudo dar su impronta a la sociedad
en su condición de señora o gran abadesa, dama de la corte, poetisa o mística.
domingo, 15 de junio de 2014
PLASMACIÓN DEL MIEDO EN LAS FUENTES ARTÍSTICAS Y LITERARIAS
Juan Rodrigo
En las imágenes religiosas vemos plasmadas por ejemplo en el cuadro de la Virgen del Carmen, las imágenes de hombres sufriendo penas en el purgatorio (ardiendo en llamas) por faltas que cometieron en vida, como el ángel San Miguel aplasta con el pie al demonio, mientras que con la mano derecha sostiene una espada de triunfo, en cuanto a obras literarias vemos como William Shakespeare en su obra Hamlet narra como el padre le confiesa al hijo como su hermano lo asesina vertiendo veneno en su oído mientras dormía y como no estaba preparado para la muerte y no pudo ingresar al cielo; estas creencias son vigentes en la actualidad. Por otro lado en la obra “La Divina Comedia” de Dante Alighieri, narra las terribles escenas donde describe detalladamente los sufrimientos que tienen que padecer los seres que se encuentran en el purgatorio y en el infierno. Hoy día para referirnos a una situación angustiosa, impresionante, sanguinaria, absurda, grotesca, vergonzosa y degradante lo hacemos utilizando el término “dantesca”.
EL MIEDO COMO ELEMENTO INSONDABLE EN
NUESTRA CULTURA Y
ENTORNO
Como sabemos el miedo
está inmerso en el ser humano desde su niñez más temprana, es un mecanismo
biológico de supervivencia y una respuesta ante peligros reales o imaginarios.
El
miedo presente en las realidades sociales, económicas, políticas, espirituales
y culturales.
MIEDOS
POLÍTICOS
Juan
Rodrigo
Se ha dado a través de
la historia, pero se podría pensar que se incuba en las mentes de las personas que no tienen mucha
ocupación intelectual; sin embargo esta es solo una apreciación personal,
puesto que es de conocimiento público, que algunos dirigentes, gobernantes e
incluso presidentes de la república han acudido a chamanes para que les
realicen conjuros y les vaya bien en el desempeño de su cargo, recordemos en el
libro la Bruja de Germán Castro Caicedo, y de como un presidente de Colombia
llama a una profesora de un municipio de Antioquia “supuestamente bruja” para
que le ayude y la lleva hasta el palacio
de Nariño, con todo y sus rituales. Algunos empresarios acuden a adivinos y
pitonisas para alejar las malas energías y que pueda entrar la prosperidad; en
estas acciones se vislumbra el miedo al fracaso.
Alejandro
Mesa
La política en Colombia
se da de una manera tradicional y abrupta. Figuras como el expresidente Uribe
venden la guerra como solución a la guerrilla, en la cual depositan lo que en
la edad media eran los clanes ajenos, es decir; los siervos vivían bajo la
protección de su Señor, resguardados de las invasiones de los pueblos extraños.
Así políticamente hoy mucha gente decide escoger su candidato por el temor a
que la guerrilla termine nuestro sistema de vida y se tome el poder.
MIEDOS
SOCIALES
El municipio de Bello - Antioquia, caracterizado en sus
inicios por albergar personas humildes, campesinos y trabajadores provenientes
del campo y de municipios aledaños se
radicaban atraídos por la posibilidad de empleo en las nacientes fábricas, éstos no contaban con una formación académica
y traían cuentos y leyendas de espantos con las cuales se entretenían en sus
conversaciones, y servían para infundir miedo entre los niños desobedientes a
los cuales supuestamente se les aparecía el demonio, se los tragaba la tierra y
se los llevaba un remolino de viento y los soltaba lejos arañados y golpeados
por este ser infernal, como castigo para que no volvieran a ser malos con sus
padres, estas historias se contaron hasta finales de los años 70´s.
En
la cuadra donde viví hasta el año pasado, me contaba el señor Antonio Villada,
un abuelo del barrio, que los señores que salían para su trabajo en las fábricas
entre las 4:00 a 5:30 a.m. veían
espantos de diferentes formas y características particulares como el que casi
alcanzaba el tamaño de un poste de energía con las manos en los bolsillos o
solicitando candela para prender un cigarrillo. Además, en el barrio existía la
creencia que en algún lugar debía estar enterrado el tesoro del Cacique Niquía
(indígenas que habitaban la localidad a la llegada de los españoles) y era común que se reunieran gran número de vecinos en una casa donde
supuestamente espantaban para “atisbar” el espanto en el solar de la casa y ubicar así el lugar
del entierro.
No
sé si es herencia de la cultura medieval, pero en la actualidad se evidencia un
miedo más marcado entre las mujeres, no quiere decir que los hombres no lo
manifiesten y es con relación a la práctica de la brujería, a la cual se le
adjudica gran poder para que otra
mujer pueda embrujar a un hombre y éste
deje a su esposa y a sus hijos, lo más grave es que según cuentan las señoras
las maneras para darle “yerbas” a una
persona son muy fáciles, desde darle de tomar aguas de borrachero para embobar
a la persona, como también raspadura de jarrete, de las tres aguas, y hasta la de enterrarle
la naturaleza (semen) para que no pueda estar con otra mujer diferente. El gran
miedo radica principalmente en tener la
capacidad de quitarse el enyerbamiento a tiempo antes de que sea demasiado
tarde para que la persona no muera prematuramente por esta causa, o que el
brujo al que se acuda sea más fuerte que el que enyerbó al cliente.
Otro
miedo latente en nuestra localidad y que se ha diseminado por todo el país es
el miedo a los vacunadores, este miedo se refleja en muchos empresarios que
quieren montar un negocio y se abstienen por temor al fracaso, al fisco y a los
delincuentes inescrupulosos que viven a expensas de los comerciantes y trabajadores honestos.
Los
miedos están presentes siempre que se protesta, en el caso del municipio, se
ven brotes de protesta de ciudadanos inconformes ante el cobro abusivo del
impuesto predial uno de los más altos del país, se piensa que quienes se lanzan
a la calle no tienen el miedo que sentimos los que observamos indignados pero
temerosos ante una represaría por parte del estado ante los ciudadanos que de
cierta manera estamos indefensos frente a tanta corrupción existente a todo nivel.
El
miedo también se ve reflejado en un funcionario que me concedió una entrevista
para ahondar sobre éste tema, condicionándome para que no revelara su nombre,
informándome que cuando se posesionó una alcaldesa, encontró que el municipio les debía 5
quincenas a sus funcionarios y que la anterior administración no había dejado
recursos para cancelar estas obligaciones a pesar de los ingresos que se habían
recibido. Lo mismo ocurre con algunos empleados públicos quienes son ubicados
laboralmente como cuota política de algún concejal, o funcionario quienes deben tributar a éste un porcentaje
de su salario como contraprestación por el favor y para poder conservar su
empleo, y no denuncian por temor, pues puede ser declarado insubsistente y el
empleo así sea disminuido por la
corrupción, le hace falta.
Alejandro
Mesa
La iglesia, Nuestro
país tradicionalmente católico mantiene en sus practicantes, el temor como arma
de control y ordenamiento, el miedo a perder el alma por las acciones de la
vida (los pecados), se mantiene el miedo a la excomunión, ya no con el temor de
ser señalados herejes y así ser castigados, pero si, con el miedo al rechazo de
la comunidad que nos rodea, de la familia, los amigos.
En
el barrio donde vivo existen dos iglesias de diferentes credos, lo cual nos
muestra la continuidad del miedo a lo misterioso, es así como las personas que
crecimos como católicos crecimos con ese miedo implícito, a pecar, a no creer, al infierno.
En
la iglesia pentecostal, la cual queda cercana a mi hogar; las personas asisten
en semana, participan de bazares, van a encuentros en otras ciudades; los
hombres visten de manera elegante según su condición económica, las mujeres
usan cabello suelto, no usan maquillaje, visten faldas largas. Estéticamente
los hombres se ven mejor vestidos que las mujeres, pues ellas llevan un papel
secundario. Ellos se ven felices, en sus charlas denuncian la perdición del
hombre, el fin del mundo, en los discursos utilizan un tono de voz fuerte que
busca dominar y controlar a los participantes. Allí está el miedo a lo místico,
el miedo a perder el alma, el miedo que los condiciona a portar ropas
similares, pensamientos parecidos, pues temen a lo mismo y aman lo mismo. Ellos
deben temer de alguna manera a la comunidad que los rodea porque tienen
vigilantes que se quedan en la parte exterior cuidando vehículos y el ingreso.
A
su vez sus miedos son los miedos de todos los que somos católicos y vivimos en
la misma comunidad, el temor a la religión, a la perdición, solo que en ellos
se marca de una manera fuerte porque son una población que son minoría, son los diferentes, es así como
en semana santa, visitando iglesias los católicos aun le tememos a los mitos,
como el temor a mirar la luna en esta época, es algo anecdótico, pero es real.
Muchos católicos realizan en navidad el pesebre y la novena, pidiendo el favor
de Dios, o con el temor de que algo malo sucede si no se realizan dichos ritos.
No pasear en semana santa, no comer carne los días santos, son vivencias del
miedo que no reconocemos porque es una realidad cultural a la cual estamos
habituados.
MIEDOS
AL ENTORNO
Juan
Rodrigo
Al igual que en la Edad
Media, en la actualidad existen
pandillas de “muchachos”, los cuales no se esconden y ostentan un dominio
público sobre ciertos sectores, donde no solamente colocan música a alto
volumen toda una noche sin ninguna consideración de las personas que trabajan y
quieren descansar, sino que realizan piques a plena luz del día y en calles del
barrio por donde transitan rutas urbanas, que cierran sin ninguna autorización
del tránsito. Observando estas escenas parecen reflejar una intimidación a la
misma fuerza pública, puesto que no se observa
con claridad las medidas que estos organismos de control pueden adoptar
en contra de ellos. Surgen preguntas. ¿Será que están aliados? o ¿No
actúan por respeto o temor?
El
temor aumenta en las horas de la noche y hay sitios a los cuáles se les tiene
respeto como el cruzar puentes sobre aguas, puentes peatonales, pasar por
sitios solitarios o por donde hay barras de hombres (muchachos).
Los
vecinos no escatiman en la seguridad de sus viviendas por temor a los robos,
esta situación la veo con nostalgia puesto que en los años 60´s y 70´s las viviendas
del barrio eran de puertas abiertas desde las primeras horas de la mañana hasta
que anochecía y era la hora de dormir.
Alejandro
Mesa
Vivo en el municipio de
Bello, Antioquia. El barrio queda cerca del parque donde está la choza de Marco
Fidel Suarez, el estrato social es el 2, en la cercanía de mi hogar se
encuentra una escuela, una iglesia cristiana, la presencia de las autoridades
judiciales (policía) se da cuando se dan peleas intrafamiliares o situaciones
fuera de control, en el barrio se ve la presencia de grupos al margen de la
ley, los cuales manejan de alguna manera la autoridad y el respeto, aunque es
paradójico saber que el barrio es más seguro que lugares con mejor estrato
social. Pues generalmente estos grupos no se meten con las personas de la
comunidad. El miedo es un elemento
disociador, pues como en la edad media el miedo a los señores que impartían
ley, su palabra era la norma, las personas se acostumbraban a esta situación,
por lo que vivir con esta problemática se vuelve tan normal, que a mi juicio es
complicado señalar los miedos de nuestra propia comunidad. Luego de esta
pequeña introducción pasare a diferenciar de alguna manera los diferentes
entornos donde el miedo se hace presente.
Las
personas que vivimos en los barrios de alguna manera tratamos de ver la vida y
el entorno que nos rodea. Bello en las elecciones pasadas fue noticia por la
manera en que el voto en blanco gano las elecciones para alcalde, esto se dio
porque en este municipio existe un control político de tiempos pasados, una
corrupción alta y cada barrio tiene la influencia de un combo, los cuales
respetan sus límites. A modo general podemos agrupar el miedo al cambio.
Volviendo
a la comunidad donde vivo, los jóvenes que ingresa a las bandas delincuenciales
y mantienen en las esquinas como vigilantes, ejercen de alguna manera una
representación de su grupo, por ellos cobran cuotas a las tiendas y a las
personas, las personas no se niegan a ello, por el temor a la recriminación, es
por esto que no tengo fotos de estos jóvenes para este trabajo final, pues
tengo el temor de que esto me genere conflictos personales. Temor que sufre la
comunidad en silencio, no se denuncia a las autoridades estas personas por el
temor a ser señalados y obligados a desplazarse.
Otro
miedo que se genera en mi comunidad es el del constante tránsito de motos y
carros a alta velocidad por las calles del barrio, personalmente tengo una hija
de tres años, es normal que ella este frente a la acera pues cerca viven sus
primos, ellos juegan y los padres tememos que salgan a la calle y los
atropellen, el miedo de que nos roben los hijos, lo cual no es que sea habitual
pero es un miedo con el que convivimos
MIEDO
A LAS REALIDADES ECONÓMICAS
Juan
Rodrigo
Las recesiones
económicas por las que se han atravesado en los últimos tiempos, nos han dejado
una sensación de malestar, desequilibrio y desconcierto; si recordamos
en la última recesión económica los noticieros de televisión nos
recontaban como en 1929 en la recesión de ese entonces las personas llegaron a
desesperarse a tal punto que optaron por el suicidio como estaba ocurriendo en
la última que se presentó, a mi modo de ver y analizar la situación, los
noticieros no volvieron a mencionar nada de la recesión ni de los suicidios y
optaron por hacer un despliegue publicitario a la “tal gripa H1N1”, que con
todo respeto creo que fue una cortina de humo para desviar la atención y que la
población se preocupara más por su salud que por problemas económicos. Puesto
que todos sabemos que a lo largo de la
historia los seres humanos se han muerto por gripas mal cuidadas; o sea que ese
cuento no es nuevo.
Alejandro
Mesa
Lo socio-económico,
Tiene a modo general muchas implicaciones el miedo, me atrevería a decir que el
miedo para conjugarse en nuestro interior requiere el carácter social, es decir
participar del miedo requiere la implicación de una segunda persona. El miedo
al rechazo, el miedo a ser denunciado, como ocurría en la edad media, los
herejes eran señalados por la comunidad, existe el miedo al interior de las
comunidades, como estudiar carreras que
no dan plata, participar de eventos que no sean vigentes culturalmente o no
participar de ellos, porque la igualdad en creencias y posturas nos acerca a
los otros, como sucede en nuestro país, que generalmente nadie denuncia por el
temor a ser señalado, desplazado o asesinado. El miedo a no tener recursos
económicos nos condiciona a buscar un trabajo que nos dé el sustento para
mantener nuestras necesidades básicas y a nuestras familias, lo cual al interior
del trabajo nos implica otros miedos, el miedo a manifestar un desacuerdo con
los jefes por el temor a perder el trabajo.
El
miedo al hambre que sufrían por las hambrunas y la pobreza lo vemos reflejado
en la pobreza, todos queremos tener trabajo para negar este flagelo, nos
alejamos de las personas que muestran mendicidad, les tememos cuando vemos
personas que viven en condición marginal, ¿por diferenciarnos de la pobreza?
Aunque generalmente es porque se piensa que como son marginados, debe ser ladrones
o delincuentes en busca de tomar lo que ya nosotros tenemos.
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